Merced a la importancia otorgada al tema de la vanitas, la pintura barroca ofrece magníficos ejemplos del tratamiento simbólico de uno de los recursos alegóricos preferidos de los artistas decadentes: la muerte. Es en el contexto del esfuerzo por destacar la vacuidad de la vida donde debe encuadrarse la obra que bajo el título genérico de Los jeroglíficos de las postrimerías realizó el pintor hispalense Juan de Valdés Leal (1622-1690) por encargo de Miguel Mañara
